MASA MADRE
#retocucharilla
de Iban Yarza

Estos días en
Instagram y en Facebook hemos seguido el proceso día a día, ahora lo unificaré
todo en esta entrada del blog para que lo tengáis todo junto.
Empezamos
el primer día, con una cucharada de harina y otra de agua, lo mezclamos y
obtuvimos una pelotita de masa, la cual guardamos en un tarro, lo cerramos y lo
dejamos ahí hasta el día siguiente.
Los
siguientes tres días, hicimos lo mismo, cada día, mas o menos a la misma hora
cogíamos el tarrito, lo abríamos le añadíamos una cucharada de harina y otra de
agua, mezclábamos, y volvíamos a guardar. Depende de la velocidad de
fermentación, podríamos observar antes o después como cogía algo de olor a
fermento, puede ser como avinagrado, o como un bote de encurtidos, eso es buena
señal, al igual que podemos observar como crece y se ven las burbujitas de aire
que se iban formando en la masa. Lo principal para que fermente bien es la
temperatura y la humedad, por ese motivo puede necesitar más tiempo o menos.

El
sexto día ya le añadí su peso en harina (35 grs.) y la mitad en agua (17grs.),
hicimos una bola y la dejamos fermentar otro día más, esta vez sobre el router
ya que la temperatura ambiente no era muy alta.
Y
ahora viene lo bueno, de buena mañana vimos que había fermentado y volvimos a
pesarla, volviendo a añadirle su peso en harina y la mitad en agua y dejamos,
como unas 3 horas fermentar la masa sobre el router, para que tuviera más
calor. Al cabo de este tiempo ya vimos que la masa madre estaba lista para su
función, hacer pan o alguna masa similar.
Aunque
esta entrada era solo para hablar de la masa madre os añado una receta básica
del primer pan que elaboré con esta masa, del cual hablaremos otro día.
Para
150 grs de masa madre, usaremos 500 grs. de harina, 325 grs. de agua y 10 grs.
de sal.

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